Nacido en Riobamba el 1 de enero de 1934, Monseñor Raúl Eduardo Vela Chiriboga se consolidó como una de las figuras más prominentes, respetadas y queridas de la Iglesia católica ecuatoriana. Ordenado sacerdote el 28 de julio de 1957, consagró su juventud al ministerio pastoral y al servicio social en favor de los sectores más desfavorecidos. Su notable vocación y entrega lo llevaron a ser nombrado obispo auxiliar de Guayaquil en 1972 por el papa Pablo VI, etapa en la cual desplegó una intensa labor de evangelización y acompañamiento comunitario en los barrios populares y zonas periféricas en expansión del puerto principal.
Entre 1975 y 1989 ejerció como el segundo obispo de la Diócesis de Azogues, un periodo vital y transformador para el desarrollo del cantón La Troncal y para la historia del Colegio Técnico San Gabriel. Durante esos catorce años en la provincia del Cañar, impulsó el acceso a la educación, la formación de adultos en oficios laborales y proyectos de justicia social y reforma agraria para favorecer a las familias campesinas y trabajadores agrícolas. En este caminar, Monseñor Raúl Vela forjó una sincera y entrañable relación pastoral con nuestros fundadores, los misioneros laicos María Luisa Cortinovis y Sergio Beretta, convirtiéndose en un guía espiritual invaluable y en un pilar moral de la Asociación San Gabriel.
Posteriormente, desempeñó funciones pastorales de alcance nacional como Obispo Castrense del Ecuador y, desde 2003 hasta 2010, como Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador. Su fidelidad evangelizadora fue honrada el 20 de noviembre de 2010 cuando el papa Benedicto XVI lo elevó a la dignidad de Cardenal de la Iglesia católica. Tras su fallecimiento el 15 de noviembre de 2020 a los 86 años en Quito, Monseñor Raúl Vela Chiriboga dejó un legado imborrable en nuestra comunidad gabrielina, que lo recuerda siempre por su inconfundible sonrisa, su sencillez evangélica y su incansable mensaje de paz, justicia y amor pastoral.